Schermata 2016-03-02 alle 00.37.46

En el año 2013 he dado nacimiento…

En el año 2013 he dado nacimiento en Italia al movimiento político denominado “Movimento Gente Onesta” (MGO).-
Desde aquel entonces , el movimiento crece y lo hace sin polémicas, sin disturbios en plazas y no yendo en búsqueda desesperada de un enemigo sobre el cual construir campañas populistas, como comúnmente ocurre en toda la política.-
El Movimiento (MGO) se está expandiendo de ciudad en ciudad, de norte a sur, día tras día, golpeando las puertas de todos aquellos ciudadanos honestos, que no participan de esa política oportunista que no concede espacios y que roba cada una de las esperanzas de una reversión total, limpia y honesta.-
El consenso en torno al Movimiento es de crecimiento constante y los requerimientos llegan inclusive desde afuera de nuestro País; todos los ciudadanos del mundo quieren tener la posibilidad de poder elegir.- Argentina, Brasil, Bulgaria y Rumania, son sólo algunos ejemplos tangibles de como el camino hacia la honestidad se está poblando cada vez más.-
El Movimiento ha iniciado relaciones también con Albania, Brasil, Polonia, Irlanda, Australia y Venezuela, que por el momento son sólo proyectos, pero los requerimientos son cada vez más.-
Estamos en los albores, con una base sólida para construir una realidad concreta. Juntos.- Por lo tanto, nos une ya sea el hecho de haber sido “direccionados” frente a una política partiendo de estudios y experiencias profesionales distintas, o por nuestro modo de concebir y de hacer un proyecto de acción política siempre en función del bienestar social y de la transparencia moral.-
Estando ya mi movimiento presente en Argentina con el nombre de “Movimiento Gente Honesta”. Un País, la Argentina, al que siempre he amado, tanto como de haberlo visitado recientemente, al que regresaré en marzo próximo, dado que percibo en los argentinos un espíritu presente y vivaz, con determinación en el superar los problemas, una fuerte identidad histórica y Nacional que refleja en gran parte nuestros valores.
De hecho, hay una armonía entre Italia y Argentina que no sólo es idiomática y cultural sino que socio-política, más que nada en estos últimos años, en relación a la necesidad de contención y reducción de la desocupación, a la urgencia de una reforma fiscal, de una modernización del sistema judicial, a la crítica problemática de los inmigrantes que, para ustedes los argentinos, llegan desde Perú, Uruguay, Paraguay y Bolivia, y, no por último menos importante, la lucha contra la corrupción.
La corrupción es el virus insidioso y tenaz contra el cual cada político, tanto aquel que tiene una gran experiencia, como aquel que tiene una joven formación como lo es en mi caso, debe desarrollar  una fuerte y permanente inmunidad.
Los anticuerpos catalizadores de tal inmunidad, no pueden ser otros que la transparencia y el respeto cívico propio y altruista, con la conciencia y determinación de vivir el cargo político como el primero y el más importante de los cargos sociales.-
En  ArArgentina la grieta y los conflictos sociales fueron incentivados por numerosos escándalos de corrupción y enriquecimiento ilícito que han arrasado con gobiernos y  que no solo no han sabido bloquear la recesión económica ni contener la inflación, sino que reprimen las protestas priorizando y ponderando su modelo presidencial.-
Este es uno de los síntomas sociales, el efecto contaminante de la corrupción, el insostenible desapego entre la política y las necesidades sociales.
Es necesario un puente entre las naciones que trabaje en propuestas alternativas en función de un reequilibrio del sistema político-social. Para ello se debe estar calificado y contar con una alta experiencia administrativa  obtenida en años de servicio, pero por sobretodo, teniendo  además una visión de la política no populista, ni reformadora a ultranza, como tampoco en miras a un conservadorismo compasivo, sino una visión marcada con proyección social en miras a un liberalismo económico-social con fines éticos.
La ética valoriza la política y el capitalismo que puede producir equidad social y desarrollo, como el mismo Papa Francisco dice.-

He tenido el honor de ser recibido, en audiencia privada, por el Sumo Pontífice, hombre de su tierra, que en más de una ocasión ha sabido comunicar a nosotros los italianos, entre otras cosas, el espíritu, la visión crítica, la sensibilidad de los pueblos de América Latina.
Hace unos meses, le he escrito al Santo Padre presentándole mi proyecto político y sobretodo mi voluntad de orientar la política hacia senderos de moralidad y de participación solidaria restituyéndole entre otros, el rol educador de sana conciencia cívica.
Pude tener el gusto, en aquella ocasión de hablar también de la Argentina.

Lascia una risposta

L'indirizzo email non verrà pubblicato. I campi obbligatori sono contrassegnati *